CESVIMAP 77
49
basada en la creación de
confianza
, donde
lo primero que tenemos que hacer es
preguntar para, de este modo, identificar
las necesidades reales del potencial
comprador. Nunca hay que ofrecer antes
de tiempo.
A partir de ese momento, el asesor de
servicio dará su opinión experta en
términos que el cliente pueda entender y
apreciar, con el objetivo final de vencer el
mayor obstáculo del cliente para la
compra: el temor a tomar una decisión
equivocada.
Es fundamental contar con un presupuesto
detallado en el que se indiquen las
operaciones a realizar
, los elementos
afectados, las piezas de recambio
necesarias para la reparación, las
verificaciones obligatorias, los costes que
todo ello conlleva aparejados y, por último,
el importe final a abonar. Cuanta más
información pueda obtener el cliente del
presupuesto más probable es que tome
una
sabia decisión
.
Si a esto le sumamos aquellos otros
valores añadidos que, como empresa,
estemos en condiciones de ofrecerle,
podremos convencerle de que se
encuentra en el sitio adecuado.
Herramienta de planificación y control
Una vez vendido nuestro servicio,
pasaremos a la siguiente fase, centrada en
la reparación, donde tenemos que
conseguir
cumplir las expectativas
que el
cliente ha depositado en nuestra empresa.
Desde el punto de vista del taller, el
presupuesto es el primer punto crítico del
proceso productivo, por todo lo que implica
de etapa de previsión y planificación; es el
momento de decidir, por adelantado, lo
que ha de hacerse con el vehículo.
La realización del presupuesto supone una
adecuada
planificación
de los recursos
que se necesitarán, de las tareas a
realizar y de su duración, es decir,
contempla recambios y materiales,
equipos y tecnología, puestos de trabajo y
recursos humanos.
En primer lugar, el
presupuesto
será el
instrumento que permitirá al asesor de
servicio controlar la distribución de la
carga del taller y la agenda de citas con
los clientes, cumpliendo con las fechas de
entrega comprometidas. En segundo
lugar, recogerá la información necesaria
para decidir la mejor asignación de los
trabajos, marcando las prioridades. En
tercer lugar, permitirá mostrar a las
diferentes áreas del taller involucradas en
la reparación las intervenciones que
tendrán que efectuar, facilitándoles la
planificación de su trabajo.
Si no estimamos oportuno dedicar los
recursos necesarios a la elaboración del
presupuesto de reparación, deberíamos
pensar en la
pérdida de tiempo
que
supondría realizar varias peticiones de
recambio para una misma orden de
trabajo, elaborar ampliaciones, consultar
al responsable superior para conocer
exactamente lo que hay que hacer con el
vehículo, interrumpir la reparación hasta
el punto de que el técnico deba ponerse
con otro vehículo, reprogramar las fechas
de entrega, etc. Una buena reparación
tiene que partir de una correcta
planificación.
Si, además, en el taller tenemos
implantado un sistema de fichaje para los
procesos productivos, el presupuesto
adquiere una segunda dimensión,
convirtiéndose en un importante
instrumento de control
, al permitirnos
comparar lo real con lo planificado. Esto
será clave para el control, entre otros, de
los tiempos empleados en las
reparaciones en relación a los tiempos
disponibles. Será posible, por tanto,
evaluar la actuación por operario, por
sección, por actividad, etc., analizando las
posibles desviaciones y, con ello, las
acciones correctoras a emprender.
Qué debe incluir un presupuesto
Centrándonos únicamente en el punto de
vista técnico, todo presupuesto debería
recoger la información siguiente:
■
Identificación general y lo más completa
posible del vehículo, marca, modelo, versión,
equipamiento completo… Esta será la forma
de garantizar la ausencia de errores en la
valoración de los daños.
■
Lista de las piezas de recambio
necesarias para la reparación, incluyendo,
a ser posible, su referencia y precio.
■
Descripción, y sobre todo duración, de
las tareas de carrocería y mecánica,
expresada en fracciones de tiempo.
Conociendo el precio-hora del taller, será
sólo cuestión de matemáticas poder
determinar el importe de la mano de obra.
■
Las intervenciones de pintura a realizar,
concretándose tanto el coste de la mano
de obra como el importe de los
materiales.
C O N S U L T O R Í A
U
N PRESUPUESTO
COMPLETO PERMITIRÁ
UNA BUENA
PLANIFICACIÓN Y SE
TRADUCIRÁ EN UN
CICLO DE TRABAJO
FLUIDO Y SIN
IMPREVISTOS
IMPORTANTES