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Por su amplia experiencia con vehículos híbridos y eléctricos, ante un incendio ¿hay que adoptar
precauciones específicas para intervenir y sofocarlo? ¿Cuál sería la manera más oportuna para proceder?
María R. Herráez, e-mail
Respuesta:
Dado que es difícil distinguir, a primera vista, un vehículo
híbrido de uno de combustión interna, se debe sofocar siempre un
fuego con equipos de protección del nivel III; es decir, EPI completo
con guantes de látex o nitrilo bajo los guantes de trabajo y ERA
(equipo de respiración autónoma) ya que, en estos casos, las baterías
de alta tensión contienen hidróxido de sodio e hidróxido de potasio.
Si el incendio está generalizado y afecta también al habitáculo,
habrá de llevarse a cabo una extinción ofensiva, aplicando abundante
agua o espuma en baja expansión. Si el fuego se halla en la zona
de las baterías de alta tensión, se recomienda sofocarlo con CO
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o
con extinción defensiva; en este caso, el equipo de intervención mantendrá la distancia de seguridad y,
mediante apantallado o aspersores, se controlarán las radiaciones o emanaciones de humos, dejando
quemar el grupo de baterías.
La cubierta de las baterías HV no debe romperse o retirarse bajo ningún concepto, ni aún después del
incendio.
Un turismo presenta daños en su zona lateral izquierda, causados por otro vehículo que circulaba en su
mismo sentido, intentó adelantarlo y perdió el control. Están localizados en el paragolpes trasero, aleta
trasera izquierda y puerta izquierda. No se aprecian daños mecánicos. Tras la reparación, se realiza
una alineación para descartar posibles desperfectos en elementos de la suspensión trasera; sus cotas
están dentro de las tolerancias indicadas por el fabricante. Meses después, se evidencia una avería en la
dirección (dureza al girar el volante) y ruido procedente de la caja de cambios. ¿Estos síntomas pueden
deberse al accidente referido?
Francisco A. Ramírez, e-mail
Respuesta:
Al no existir impacto directo sobre ningún elemento del sistema de dirección ni pérdida de
aceite hidráulico o daños en la correa de accesorios, teóricamente todo apunta a un gripaje del émbolo de
distribución de la bomba.
Por lo que se refiere a la caja de cambios, está a continuación del motor –que se encuentra dispuesto
longitudinalmente–. Internamente, no ha podido recibir esfuerzos en el siniestro capaces de provocar
una avería, ya que desde la llanta trasera izquierda hasta ella no hay ningún otro elemento dañado. Así
que pensamos que el ruido puede ser debido a un desgaste anormal del piñón o del sincronismo de las
velocidades.
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