353 · diciembre 2012
21
Pero como disponemos de ella desde hace 12 años (y tres años más para
prepararla), se trata de emplearla de la mejor manera posible.
Si un distribuidor pierde facturación en otras marcas, aunque mantenga
la de AD, sus resultados se reducen; como lo que cuenta es el total, y este
se ha reducido, los resultados son menores.
¿Se traslada esa ventaja competitiva a otros mercados en
los que AD está presente
?
L.T.:
Bueno, a algún mercado muy concreto, para apoyar la introducción
de la línea, pero básicamente la instalación es para el mercado ibérico:
España Portugal y Andorra. Es un tema de costes de transporte, son pro-
ductos con unos márgenes muy pequeños que no compensan envíos a
larga distancia.
J.B.:
No tenemos capacidad para hacerlo llegar a otros países, es una
instalación pequeña para ello, y tampoco está previsto hacerlo. El coste
de una hipotética ampliación más el coste del transporte no compensaría
las ventajas que pudiera haber.
¿Quizá hace 12 años era una buena idea pero la situación
ha variado como para no serlo tanto en la actualidad?
J.B.-
Eso es; no hay nada eterno, lo que en su momento tiene justifica-
ción, con los cambios esa perspectiva varía, ocurre que este tipo de inver-
siones son a muy largo plazo, y dado que la situación económica empeo-
ra, el equilibrio en los resultados es difícil de mantener.
En el Congreso de ANCERA de Barcelona, en octubre de
2008, ya nos comentó que en 2015 aún estaríamos hablan-
do de esta crisis, y estamos prácticamente al lado y aún
sigue, ¿hasta cuándo?
J.B.-
La situación irá aún a peor: incrementará el paro, la economía do-
méstica se resentirá porque los salarios se reducirán (directa o indirecta-
mente), las empresas tienen menores beneficios, con lo que no tienen
interés en ampliar actividades creando puestos de trabajo, el financia-
miento para las empresas ha mermado y para los particulares más. El
entorno no es nada favorable y no podemos esperar ninguna mejora. Aún
no hemos tocado fondo, puede que en el 2014 o 2015, aunque luego harán
falta muchos años para adaptarnos a la nueva situación.
¿Es la solvencia empresarial y la iniciativa la que salva esta
situación?
J.B.:
No soy muy optimista puesto que para mí España está en quiebra.
Tenemos una deuda que se acerca a los 4 billones de Euros, cuando
nuestro PIB anual es de más o menos 1 billón, pero además esta deuda
sigue aumentando dado que tenemos un desequilibrio presupuestario
de más del 7 %.
El coste del paro sigue aumentando: su importe junto con los intereses de
“Nuestros socios
son personas que
han reinvertido
adecuadamente en
el negocio durante
mucho tiempo y
ahora, cuando los
tiempos son
difíciles, se ven los
beneficios de esta
política”
la deuda se llevan la mitad del Presupuesto, que obligará a más recortes
y más impuestos, y con ello menor circulante para el consumo.
Los bancos siguen sin abrir la mano a las necesidades de muchas empre-
sas y algunas no podrán soportarlo mucho más tiempo, y el crédito a
particulares ha dejado prácticamente de existir, con lo cual debemos de
aprender a vivir con lo que tengamos o generemos al momento. Si olvida-
mos situaciones anteriores y nos adaptamos, podremos subsistir, pero en
condiciones de vida mucho más modestas.
Aunque con todo ello, aún nos quedará la deuda por devolver. Difícil que
nunca podamos.
Pero las empresas deben seguir adelante, tampoco es via-
ble el colapso…
J.B.:
Estamos en un cambio de signo. Es como volver a los años 70/80 y
a la economía de la época; muchas empresas no tendrán razón de existir
por la menor demanda de su actividad o producto. La masa empresarial
de todo tipo de actividades tiene hoy unas dimensiones adecuadas al
movimiento que hubo, no al que va a haber: redimensionarla implica más
desempleo e inversiones sociales, y no habrá suficientes recursos ni en
las empresas para hacerlo ni en el Estado luego para atenderles. Las
empresas deberán adaptarse a la nueva situación; y no todos podrán.
¿Están los socios de AD Parts preparados para este cambio
de signo?
J.B.:
Nadie lo está. Los empresarios y los empleados deberán de sacrifi-
carse, trabajar más y conformarse ambos consiguiendo menos.
Intentando conseguir generar lo suficiente para mantener viable la em-
presa. Habrá más cierres y será grave, porque ahora el sistema aún se
sostiene a base de endosar el problema a otros, pero cuando se terminen
los recursos de las que soportan la mora, la situación será difícil de con-
trolar. Lo vemos en muchos sectores: las suspensiones de pago que hoy
está habiendo en Catalunya doblan las del año pasado.
Sin embargo, nuestro sector aún está en mejor posición que otros (al
menos de momento), porque el vehículo es el segundo o tercer bien en
importancia y las familias tratan de mantenerlo pero, no obstante, ya se
están buscando alternativas de transporte y las intervenciones en repara-
ciones y mantenimiento son menores y de menor cuantía.
A pesar del contexto hay que seguir levantándose cada día con ilusión,
conformarse con unos resultados modestos y hacerlo lo mejor posible.
Los que llevamos muchos años en el oficio, las hemos visto peores.
l
i
Lluís Tarragó
JUAN CARLOSMARTÍN
1...,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20 22,23,24,25,26,27,28,29,30,31,...44