más aún si hay poca visibilidad.
Utilizaremos toda la señalización de
peligro disponible (rotativos, conos, cintas,
triángulos…). Cuanto más lejos mejor, a fin
de alertar a los conductores y de que
tengan espacio de frenada con suficiente
antelación.
Posteriormente,
colocamos la grúa
. Para
ello, se sacan los estabilizadores a tope y
se asegura así un buen anclaje para evitar
desestabilizaciones en el vehículo.
El siguiente paso es
evaluar la carga
; es
decir, calcular o estimar el peso de la
carga a elevar. Otra cuestión importante es
calcular el centro de gravedad
de dicha
carga, para evitar que se desplace de
forma descontrolada. Se trabajará con el
menor par de tracción posible, en
beneficio del rescate y de la propia grúa.
En el rescate, si la carga es muy pesada,
debemos acercarla al máximo a la grúa.
No debemos elevar varias cargas de una
sola vez, sino de forma separada, aunque
el peso total esté dentro de tolerancia. Hay
que elegir los puntos de anclaje en base a
criterios anteriores de evaluación y
centrado de carga, de forma que se cause
el menor daño posible a la carga y se
garantice su estabilidad durante el
desplazamiento. Para el amarre han de
utilizarse guantes.
Todas las cadenas y eslingas han de
participar en la
distribución de la carga
.
También habrá que tener en consideración
la posibilidad de deslizamientos de carga y
proteger las eslingas, cadenas y cables de
los perfiles, potencialmente cortantes de
la carga.
Al elevar la carga, no se deberán sobrepasar
jamás los límites de la carga prescritos por
el constructor. La elevación se hará lenta y
progresivamente, nunca de forma brusca. Es
muy importante elevar la carga
verticalmente, nunca deberá ser arrastrada.
Debe tenerse en cuenta también el guiado de
la carga. No deberá izarse por encima de
personas, pues podría descontrolarse
comprometiendo la seguridad, al
autocentrarse en el momento en que la
propia masa suspendida busque su punto de
gravedad o el equilibrio. Ha de ser guiada por
medio de amarres (fuerzas dirigidas de
tracción y guiado), que sujetarán dicha carga.
A veces, los rescates se realizan en lugares
de difícil acceso, sin que el gruista y su
ayudante tengan visión directa entre sí. En
estas ocasiones se aplica un protocolo de
signos que servirá para su entendimiento.
Una vez recuperado el vehículo, se
dispondrá para su traslado al taller. El
amarre a la grúa se realizará tanto en la
parte delantera del mismo como en la
trasera. En su parte delantera se sujetará
al enganche de remolcaje y en la trasera
al enganche de remolque y, si no dispone
de él, al chasis. También se inmovilizarán
las ruedas, a mayor sujeción más
seguridad habrá de que no existan
desplazamientos indeseados.
Cuando se transporta un vehículo en una
plataforma de piso bajo, hay que tener
presente no sobrepasar la altura admisible
L
A CAPACIDAD DE
REMOLCADO DEL
VEHÍCULO SE DEBE
CORRESPONDER
CON LA CARGA
A REMOLCAR
V E H Í C U L O S I N D U S T R I A L E S
w
Cadenas para el rescate
w
Eslinga de sujeción
w
Rescate de un vehículo articulado
CESVIMAP 84
34
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