S E G U R I D A D V I A L
CESVIMAP 84
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que, al intentar salir, patinen.
Probablemente se pueda salir con la simple
ayuda de alguien que nos empuje. Si no
encontramosr a nadie, debemos
proporcionar un asiento sólido a las ruedas
motrices; por ejemplo, introduciendo bajo
ellas piedras, ramas o tablones, o las
mismas alfombrillas del coche.
El barro es más deslizante, porque tiene
menos adherencia. Como antes, debemos
introducir bajo las ruedas elementos
sólidos, incluso hojas de periódico.
En ambos casos, también si se ha de
arrancar con suelo helado, hay que salir
de forma muy lenta, apenas tocando el
acelerador, en segunda o tercera
velocidad, para que la fuerza del motor
llegue muy suavemente a las ruedas.
Se incendia
Raramente un vehículo se incendia, aunque,
con el paso del tiempo, puede acumularse
grasa y suciedad en los elementos del
motor y algunas conducciones de
combustible pueden sufrir fugas. Éstas son
las condiciones ideales para que, si el motor
se calienta más de la cuenta, pueda
iniciarse el fuego. Éste suele propagarse de
forma lenta pero, en cambio, hay que actuar
con rapidez: parar el motor, abrir el capó y
utilizar un extintor o, incluso, una manta u
otra prenda de vestir para sofocar el fuego;
también puede ser eficaz echar tierra o
arena sobre él. En estas operaciones se
debe tener cuidado para no quemarse o
sufrir otro tipo de lesiones.
Otro aspecto de los coches modernos es
que tienen un catalizador en los bajos. Este
elemento puede alcanzar temperaturas de
400º C, lo que no supone un problema de
circulación, pero sí puede ser peligroso si
se aparca el coche en el campo sobre una
zona en la que hay hierba seca, pudiendo
originar un incendio.
No arranca
Sobre todo en verano, puede ocurrir que el
coche no arranque después de una parada
momentánea. Esto suele ser debido a que la
gasolina se evapora y forma una bolsa de
gas que impide que el combustible llegue al
motor. Normalmente, unos minutos de
espera con el capó abierto serán suficientes
para que se enfríen el sistema de inyección
de combustible y sus conductos.
Otra causa que impide que arranque el
motor es que el coche esté “ahogado” de
combustible. Si se da este caso, se
permanecerá con el pie pisando el
acelerador a fondo y se accionará la llave
de contacto durante tres segundos, se
deberá repetir esta operación hasta que
arranque, pero dejando descansar la
batería cada dos o tres intentos para que
se recupere.
Pequeños accidentes
Por descuido o desconocimiento, muchas
veces nos ponemos en situaciones de
riesgo cuando manipulamos los elementos
mecánicos que se encuentran bajo el
motor:
n
Para empezar, nunca se debe trabajar
con un cigarrillo en la mano ni encender
un mechero para ver mejor ciertas partes
del motor.
n
Tampoco conviene manipular los cables
de las bujías con el motor en marcha, ya
que, a través de ellos, pasa una corriente
de unos 20.000 voltios, aunque de baja
intensidad.
n
Con el motor en marcha es peligroso
inclinarse sobre él, ya que la corbata u
otra prenda de vestir pueden engancharse
en el ventilador o correas del motor y tirar
de nosotros. Esto también puede ocurrir
con el motor apagado, aunque caliente, ya
que el electroventilador puede ponerse en
marcha sin avisar.
n
Se tendrá cuidado con el capó motor, ya
que puede actuar como guillotina si no
está bien sujeto y sopla un viento fuerte,
cayendo sobre las manos.
n
Finalmente, saber que si la aguja de la
temperatura ha subido mucho y sale humo
del capó habrá que abrirlo con mucho
cuidado y esperar un tiempo antes de abrir
el tapón del radiador o del vaso de
expansión, corremos el peligro de
abrasarnos
n
H
AY QUE TENER
CUIDADO AL
MANIPULAR
ELEMENTOS
MECÁNICOS QUE SE
ENCUENTRAN BAJO
EL MOTOR
PARA SABER MÁS
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