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E L E C T R O M E C Á N I C A
componentes que conforman el sistema,
mientras que el reglamento CEPE/ONU
115-R controla la instalación. Para
emplazar un conjunto funcional, por parte
del fabricante o de un taller especializado,
será el propio fabricante del vehículo o un
servicio técnico de reformas los que
emitan el informe de conformidad.
Consumidores
En España, hasta la fecha los
consumidores de gas de automoción eran
los vehículos de servicio público, taxis y
autobuses urbanos y, en algunas ciudades,
los camiones de recogida de basuras.
Desde el 17 de julio de 2003, la
reglamentación española permite la
conversión a gas de cualquier vehículo,
independientemente de su uso.
Desde el punto de vista fiscal, el 31 de
diciembre de 2002 se publicó una
modificación de la Ley de Impuestos
Especiales, que redujo el impuesto
especial de hidrocarburos (IEH) sobre el
gas para su uso en automoción en
vehículos privados, pasando de
795 €/tonelada a 125 €/tonelada. En los
vehículos de servicio público se mantuvo
un IEH reducido de 57,47 €/tonelada. Pero
la Ley 22/2005, de 18 de noviembre,
incorpora al ordenamiento jurídico español
diversas directivas comunitarias en
materia de fiscalidad de productos
energéticos, reduciendo el IEH sobre el
gas para su uso en automoción en
vehículos privados, igualándolo al de
vehículos de servicio público; es decir,
57,47 €/tonelada.
Hasta 2018 este combustible tiene su
fiscalidad congelada
en toda Europa, lo
que no quiere decir que no suba (lo hará
igual que el resto de combustibles) pero
seguirá costando entre un 40 y un 50 %
menos que un litro de gasolina.
El sistema más extendido en el parque
automovilístico español es el gas licuado
del petróleo, debido a que la red de
suministros para uso particular de gas
natural comprimido es muy limitada
–prácticamente nula–; al contrario, en las
flotas de autobuses urbanos de algunas
ciudades españolas se utiliza desde los
años 90.
El
gas licuado del petróleo
es una mezcla
de propano (C3H8) y butano (C4H10). La
proporción de ambos gases varía en
función del país y del tipo de vehículo.
Cuanto más caliente sea la región donde
se utilice, más alta será la proporción de
butano. Esta relación variable de mezcla
es necesaria para evitar la denominada
“
congelación
” en el evaporador-reductor
durante una fuerte influencia del frío. Por
ejemplo, en España el GLP de automoción
para vehículos turismos tiene
normalmente una composición
volumétrica de 30% de propano y 70% de
butano. Las condiciones de la mezcla de
w
Conjunto funcional para adaptación de vehículo a gas
w
Inyectores
L
OS VEHÍCULOS A
GLP
SON SIMILARES
A LOS DE GASOLINA
,
CON DIFERENTES
SISTEMAS DE
ALMACENAMIENTO Y
ALIMENTACIÓN DE
COMBUSTIBLES